Viajar con niños no tiene por qué ser un caos. Con la planificación adecuada, las vacaciones en familia se convierten en recuerdos para toda la vida.
Elige bien el destino
Destinos con vuelos no demasiado largos, buena sanidad e infraestructura familiar funcionan mejor. Costa Rica, Italia, Japón o un crucero son apuestas seguras.
El vuelo: la parte temida
Reserva asientos con antelación, lleva snacks, entretenimiento descargado y, en bebés, da el pecho o biberón en el despegue y aterrizaje para los oídos.
Ritmo realista
No intentes ver cinco ciudades en una semana. Los niños necesitan tiempo de juego y descanso. Menos es más también aquí.
Alojamiento clave
Apartamentos con cocina o resorts con club infantil dan mucha flexibilidad y momentos de respiro para los padres.
Implica a los peques
Dejarles elegir alguna actividad les hace sentir parte del viaje y reduce las quejas. Funciona.


