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Consejos

8 de septiembre de 2026 4 min de lectura

El jet lag aparece cuando cruzamos varios husos horarios y nuestro reloj interno no coincide con el del destino. No se puede evitar del todo, pero sí reducirlo mucho.

Antes de salir

  • Llega descansado: no dejes la maleta para la última noche.
  • Si viajas hacia el este (Asia, Oceanía), acuéstate un poco antes los días previos; si vas hacia el oeste (América), un poco más tarde.
  • Elige, si puedes, vuelos que lleguen por la tarde: así solo tendrás que aguantar unas horas hasta dormir.

Durante el vuelo

  • Pon el reloj en la hora del destino nada más embarcar y organiza el sueño según ese horario.
  • Bebe mucha agua y modera el alcohol y el café.
  • Levántate y camina de vez en cuando por el pasillo.
  • Antifaz, tapones o auriculares con cancelación de ruido ayudan a dormir.

Al llegar

  • Luz natural: sal a la calle. La luz del día es la mejor forma de reajustar el reloj interno.
  • Come a las horas locales desde el primer día.
  • Si necesitas siesta, que sea corta (20-30 minutos).
  • Planifica un primer día tranquilo, sin actividades que exijan madrugar.

Como norma general, el cuerpo tarda alrededor de un día por cada hora de diferencia en adaptarse del todo. Por eso, en destinos lejanos como Japón, Australia o Nueva Zelanda, recomendamos viajes de al menos dos semanas.

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